¿Dolor de espalda y embarazo?
Pregnant Woman

¿Dolor de espalda y embarazo?

Sufrir dolores de espalda durante el embarazo es algo bastante común, sobre todo y especialmente en la zona lumbar. ¿Sabias que estos dolores afectan a casi al 50% de las mujeres embarazadas en su día a día? ¿Por que surge el dolor? ¿Cómo aliviarlo? Hoy te lo contamos en nuestro blog.

Bien, debes saber que el dolor es debido. por un lado a la hipermovilidad articular causada por la hormona relaxina y por otro, a la postura que se adopta después del crecimiento que se va produciendo dentro del útero. Ambos factores son los que provocan un aumento en la curvatura de las lumbares causando esas molestias y esos dolores. Desde Estudio Médico Navarro te recomendamos algunas actividades así como algunos ejercicios de control postural, natación o pilates para embarazadas para que puedas evitar estas molestias, así como acudir a un fisioterapeuta especializado.


Pautas a seguir para conseguir evitar el dolor lumbar durante el embarazo
1. Lo primero de todo, debes de cambia de postura frecuentemente para así poder evitar adoptar malos hábitos que luego se conviertan en costumbre. Y no te confíes, la postura debe ser correcta tanto estando tumbada, sentada o estando de pie.
2. ¿Eres presumida o simplemente te gustan los zapatos de tacón? Pues tenemos una mala noticia, o al menos sentimos recordartela. Debes de evitar los tacones altos para prevenir desequilibrios musculares. Lo mejor y lo más recomendable es utilizar un calzado cómodo.
3. A menos que un profesional especializado o tu ginecólogo te diga lo contrario lo más recomendable es reposo absoluto. Eso sí, siempre bajo prescripción médica no dejes de hacer deporte, descansa cuando lo necesites pero muévete en la medida de lo posible.
4. Realiza todas aquellas técnicas de relajación que puedan ayudarte cuando comiences a notar molestias. Además también te vendrán bien durante las contracciones y el postparto. ¡Práctica!
5. Lo ideal a la hora de dormir es hacerlo de costado, con las rodillas ligeramente flexionadas y si es posible con una almohada entre las piernas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *