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  • Pautas para una lactancia materna exitosa (II)

    Pautas para una lactancia materna exitosa (II)

    Pautas para una lactancia materna exitosa (II)

    Pautas para una lactancia materna exitosa (II)
    ¡Califícanos!

    ¿Estás empezando con la lactancia materna? Ten en cuenta los siguientes puntos y no te preocupes en exceso, lo estás haciendo muy bien.

    • ¿Y si me quedo sin leche?: Las primeras semanas de lactancia, la leche tarda en “regularse”, por eso, no te preocupes si durante los primeros días con tu bebé sufres altibajos respecto a la leche materna. Para que te quedes más tranquila, te diremos también que tu cuerpo produce más leche de la que demanda el bebé: se calcula que los bebés consumen aproximadamente un 67% de la leche de la que dispones. De todas formas, hay indicativos de que la lactancia está siendo exitosa: que realice de dos a cinco deposiciones cada 24 horas, gane entre 120-210 gramos por semana o que se le oiga tragar cuando está mamando.
    • Cambiar de pecho no es una obligación: Aunque sí es lo más recomendable. Primero, para estimular los dos pechos y, segundo, para evitar molestias por acumulación de leche. De todas formas, el 30% de los bebés sola mama de un pecho, así que no es nada por lo que debas preocuparte.
    • La extracción: Es una opción muy válida y práctica para muchas madres. Combinar pecho con biberón no está contraindicado, además de que las tetinas actualmente imitan la forma y funcionalidad del pezón. Extraer la leche es útil para controlar la cantidad que el bebé está comiendo, para evitar distintas molestias por la acumulación de leche y para todos esos momentos en los que no puedes alimentarlo tú misma. El biberón podrá ser dado por el padre o cualquier otro allegado, creando también vínculos.
    • Leche materna y otros alimentos: La leche materna es lo único que necesita tu hijo durante los primeros seis meses de vida. A partir de ese momento, podrás combinar la lactancia con zumos, agua u otros alimentos. Si llegados a este punto todavía dudas sobre cuando empezar a incluir los sólidos en su dieta, debes saber que existen señales que nos indican que ya está preparado como, por ejemplo, que sea capaz de sostener la cabeza, sentarse sin apoyarse en nada o abrir mucho la boca cuando se le ofrece comida.

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